En la vida viajamos en un tren, donde el destino ya está marcado. Tal vez, en otras ocasiones no tengamos un lugar a donde ir, y queremos disfrutar de un viaje sin destino. Recuerdo cada momento que te hace la vida disfrutar de algún momento con alguien que no conoces de nada y sea la primera vez que le ves montado en el mismo tren que tú estás viajando. Las primeras palabras pueden ser “Buenos días”, “Hola” o puede ser un gesto de una sonrisa. Pero lo más bonito es saber que esa misma persona viaja al mismo destino que tú. Esta persona no viene de tú mismo lugar de origen, pero si te hace ver que ha hecho varios viajes, hasta llegar a encontraros. Hoy es ese día para disfrutar de una compañía que no conoces de nada. Charláis y habláis algo de vuestras vidas, pero lo que sí es cierto, que algo habrá que ocultar que al final del viaje se desvelará. A pesar de no contarle todo lo que has vivido o estás viviendo, esa persona con una llamada de teléfono que has tenido y ha estado escu...